Estabas caminando por la plaza, no sé a ciencia cierta que plaza era, pero era un tarde gris, yo te miraba desde arriba, tenía una buena perspectiva, tú no me notaste, seguías conversando animadamente con esa persona mayor a tu lado, aún no distingo si era hombre o mujer, asi que no le puedo poner un nombre, parecías por momentos una de esas niñas entusiasmadas por sus juguetes nuevos, saltando... pero sólo mirabas a esta persona a tu lado que traía un gran saco negro, así que supongo que era invierno, tambiún por lo de la tarde gris que escribí más arriba, pensé que llovería, entonces tú, como si te hubieran pellizcado volteaste rápidamente, como si te llamaran o algo, yo volteé igual de rápido para tratar de captar lo que tú mirabas.
En la otra acera venía o iba a comprar una de esas chicas de las que te he oido hablar, traía un bividi color madera, si es que existe ese color, y en su brazo izquierdo tenía un tatuaje, tú mirabas y entrecerrabas tus ojos como si asi pudieras mirar mejor, la persona de tu lado seguía hablando, tú escuchabas pero no sé si entendías, sólo mirabas al frente.
Yo que te observaba pensaba en que tenía que hacer algo rápidamente, pero no sabia que era. Asi que sólo observé y traté de mantener la calma.
La chica del bividi miraba su reloj de la mano derecha, parecía apurada.
Desde una perspectiva tuya, todo se paralizó y tus alrededores se veían borrosos, mas no tú.
Entonces creo que no entendías que era lo que pasaba.
Eras tú
Era ella
En la otra acera venía o iba a comprar una de esas chicas de las que te he oido hablar, traía un bividi color madera, si es que existe ese color, y en su brazo izquierdo tenía un tatuaje, tú mirabas y entrecerrabas tus ojos como si asi pudieras mirar mejor, la persona de tu lado seguía hablando, tú escuchabas pero no sé si entendías, sólo mirabas al frente.
Yo que te observaba pensaba en que tenía que hacer algo rápidamente, pero no sabia que era. Asi que sólo observé y traté de mantener la calma.
La chica del bividi miraba su reloj de la mano derecha, parecía apurada.
Desde una perspectiva tuya, todo se paralizó y tus alrededores se veían borrosos, mas no tú.
Entonces creo que no entendías que era lo que pasaba.
Eras tú
Era ella
Y yo sentía que me habias mentido por todo este tiempo.
Raro no?
Entonces tenía tus palabras en mi oido y trataba de digerirlas poco a poco otra vez, creo que la primera vez que laz escuchú pasaron de frente y no hubo control de calidad. Ahora entraban y salían, como en comercial de tv, por la otra oreja.
Mientras yo leo Rayuela...





6 fiu fiu:
Es casi una pesadilla recurrente esa tercera persona que camina desde lejos; ese ser que encarna todo aquello que uno mismo no puede ser.
Nos leemos.
wao, que fuerte esa perspectiva, la perspectiva de la mentira!!!! si, nada mejor q rayuela para curarse de las heridas, bien!!!
Algunos comerciales de tv son buenos
Me parece un libro genial, yo lo reviso siempre eh,,,
diablos,siempre hay alguien que sobra
revive!!!!
jaja tu Pocket-EMO me dio una idea,.
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